Monumento a los heroes de la restauración.
El
Monumento de Santiago (formalmente
Monumento a los Héroes de la Restauración) es el monumento elegido en la ciudad de
Santiago de los Caballeros. Originalmente fue construido bajo la dictadura de Trujillo en su honor, con el nombre de
Monumento a la Paz de Trujillo.
Fue diseñado por el arquitecto Henry Gazón Bona. Se inicio y quedando
INICIADA el mismo año para conmemorar los 100 años de la independencia
dominicana. Fue inaugurado el 30 de septiembre de 1953.
A la caída de
Rafael Leonidas Trujillo, se le dio el nombre de
Monumento a los Héroes de la Restauración,
que conserva hasta la fecha. Está ubicado en la cima de una colina en
la parte este de la ciudad. El Monumento es una torre de unos 70 metros
de alto, cubierta parcialmente de
mármol. En su interior hay murales conmemorativos del famoso pintor español
Vela Zanetti y una escalera con 365 peldaños que lleva hasta el tope. Su ornamentación está constituida por una serie de cornisas de
artesón, en armonía con toda la obra completándose el conjunto con elegantes columnas estilo
jónico con pisos y zócalos de mármol, además de las famosas lámparas de
cristal de roca.
El interior del Monumento es un museo sobre los héroes de la
Restauración, que se hizo público luego de su remodelación. Los
santiagueros se congregan al pie de la torre, en la cima de la colina,
para ver la ciudad y pasar buenos ratos en compañía de amigos y
familiares. Tanto de día como de noche se puede observar la hermosa
vista de la ciudad cibaeña.
Por su silueta característica y por su popularidad entre la gente de todo el país, el
Monumento de Santiago se ha convertido en el principal símbolo de la ciudad de
Santiago de los Caballeros.
Es una de las obras más resistentes de todo el país,se podría decir
que es una de la fuentes que atrae más turistas de todo el mundo y del
país a
Santiago.
En febrero se decoran sus alrededores en conmemoración del carnaval,
así como el 1 de enero de cada año, fecha en la cual las personas se
acercan para presenciar el momento del 'cañonazo' y a la vez recibir las
afectuosas felicitaciones de las demás personas en su alrededor con
motivo a un nuevo año.